No dejes que termine

Cuéntame un cuento, yo pongo la imaginación para ir, ahí… A ese mundo mágico donde solo seamos tú y yo

Cuéntame un cuento donde no exista un bueno y un malo, solo los dos en un lugar mágico

Cuéntame un cuento donde jamás sueltes mi mano, donde seas tú el que mata monstruos del armario y tú mágica alumbre los lugares que más miedo me dan.

Cuéntame mil veces en un cuento todo lo que sientes, por mi, y no dejes que el cuento termine nunca

Cuéntame qué ves cuando me miras.

Lo que no te alcance a decir..

Sí, podría elegir a muchas personas antes que a ti, pero, si he decidido quedarme contigo creo que es por algo y ese algo, es porque eres tú.

Los habrá mejores, peores, regulares, pero cuando alguien me hace reír ya va por buen camino.

Te acepto tal y como te conocí, con tus manías y tu pasado, tú le diste la mano a mis miedos.
Te los presenté y aunque aún nos estamos conociendo creo que podemos estar bien.

Si me quedo contigo es porque tienes algo que me revuelve la vida, porque pienso en ti casi todo el tiempo, sonrió al recordarte y me siento orgullosa al hablar de ti a la gente.

¿Qué foto es la que enseñas cuando hablas de mí?

Porque la tuya la tengo elegida, guardada y preparada para sacarla a la luz y decir:

Nadie más que él.

Creo que el amor es de las cosas más bonitas del mundo cuando es sincero, y yo te quiero, así, sin anestesia aunque duela.

No somos perfectos, no quiero una relación perfecta quiero una relación real que rompa los esquemas y que no le importe a la gente, solo a nosotros.

Demostrarnos en los peores momentos que nos tenemos y disfrutar en los mejores.

Me quedo contigo y con tus penas, con las metas que te hacen diferente… y no me preguntes por qué, porque cuando quieres a alguien no sabes muy bien explicar el por qué lo haces.

¿Por qué me hace feliz?
¿Me trata bien?
¿Me quiere?
¿Me apoya?

Es un cumulo de sensaciones que nos alteran el cuerpo y desde entonces, como digo siempre, no volvemos a ser los mismos.

Y yo, si decidí quedarme contigo y tú conmigo es para cambiarnos la vida para bien.
No somos medias mitades que se juntan para ser una, somos nosotros, enteros y felices que de la mano somos mejores.

Que cuando nos pregunten por nosotros enseñemos la peor de nuestras fotografías y aun así sonriamos.

No sé si siempre estaré pero el tiempo que esté te aseguro que te agarraré fuerte de la mano durante las pesadillas.
No quiero ser hogar, quiero quedarme contigo y que te quedes conmigo, tan a gusto como en una cama… con quien podamos coger y llorar y no nos de miedo hacerlo.

… piénsalo

Buscabas que te amarán al punto de que te dejaran con la duda si después de aquello hay algo mejor; y que decidieran echar raíces ahí donde tus lágrimas formaban un pequeño charco.

Yo te entiendo porque también busqué lo mismo.

También tuve miedo de que me dejaran en cualquier parte si no me sabía el camino de regreso. Creo que para quienes hemos sido “la otra cara de la moneda” de la felicidad, nos viene bien eso de adaptar el traje de la tristeza a nuestra medida para usarlo a diario sin que nos incomode.

Yo en su momento hasta le añadí adornos, mira, no está tan mal.

Tarde o temprano igual vas a tener que cambiarlo porque nadie usa un mismo traje para siempre. Quiero que pienses en eso también

Primer año!

La primera vez que me dijo que se iría, me reí, reí como loca, y le dije que la vida se trata de sola, imaginar, y luego hacer….

La segunda vez me dijo que él no era de aquí, que se iría, lo vi igual que a un niño pequeño, entonces me contó una bonita historia, que ahora no recuerdo.

Pero.. la tercera ves que me dijo que se iría, no fue algo lindo, fue durante una pelea, creo ahora que fue la más juerga que tuvimos, donde me dijo que entendía porque todos los que me rodean terminan con medicamento en un psiquiátrico, lo mo fijamente, y le dije que si, que se fuera, que le ayudaba con sus maletas aunque no había nada que empacar, porque no era dueño de nada… sin saber que era el puto dueño de un que otro sentimiento…

A los días el coraje se fie, el enojo cambio de casa y nos dejo con nuestras ruinas para limpiar y volver a hacer todo, no fue difícil, siempre fue los simientes de todo y yo, la que decoraba las paredes a medio hacer.

La cuarta vez que me dijo que se iría, fue en una mega borrachera, con alguna que otra cosa, los dos, Juntos… seguía sin entender realmente, a donde, cómo, y si es que me llevaría con el… solo lo vi… le sonreí… pregunté ¿porque? Y me dijo que no era de aquí… no quise saber más…

A los días volvimos a pelear, era ya algo común, pelear y reconciliarnos de una forma que mmmm tan única tan nuestra, porque yo no quería dejarlo, no quería perderlo, ni perder lo que yo era con el…

La quinta y última vez que me dijo que se iría, fue el primero de este mes, de hace un año… lo encontré en la habitación, sentado frente a la computadora como de costumbre fumando, me miró y me dijo lo bonita que me veía cuando sonreía, pero que la sonrisa más bonita que tenía era cuando algo me gustaba mucho al comer, porque parecía niña pequeña descubriendo un nuevo sabor, y la mirada que más extrañaría, es la que solo a él le daba. Pero que ya se tenia que ir, y ese día llore, tuve miedo lo abracé y después de mucho pregunté a donde… y si me llevaría con el, y solo dijo que no…

El viaje lo haría solo…

Alguna vez le han quitado algo a un bebé… así me sentí… como ese bebé al que le quitan algo que le gusta aunque lo tenga aún enfrente… y cómo es de costumbre… lloré, y me fui.

Porque yo tenía que ser la primera en partir.

A los días volvimos a hablar parecía que todo iba normal, tan cotidiano, sin ningún daño aparente…

Sin yo querer ver el daño, hasta que los mensajes cesaron las llamadas no entraron y mi estrés aumentó. El, ya se había ido, sin mi, sin nada…

No hay forma poética de decir que él siempre decidió todo, cómo vivir, cómo me protegería, cómo me consentiría, cómo ser, y cómo morir…

… porque no me dejo instrucciones de cómo seguir sin el…

Sé que cada año en este mismo mes me preparaba para su perdía, ahora sé que jamás me mintió con lo que haría, solo, no quise ver la realidad, sé que me falta madurar, pero él era el que mataba a los monstruos mentales para que cada noche y día yo funcionara… pero sobretodo cada mañana pintaba un arcoíris para que mi día fuera perfecto…

Hoy cumple un año de no estar, y yo… yo cumplo mi primer años sin él, el primer año más largo sin hablarnos desde el primer días de conocernos…

Tal vez suene a una historia trágica, pero él es la historia más bonita que la vida me dio…

Solo tú

Bien podría elegir a muchas personas antes que a ti, pero, si he decidido quedarme contigo creo que es por algo y ese algo, es porque eres tú.

Los habrá mejores, peores, regulares, pero cuando alguien me hace reír ya va por buen camino.

Eres sinónimo de risa

Te acepto tal y como te conocí, con tus manías y tu pasado, tus dudas, por qué tú le diste la mano a mis miedos.

Te los presenté y aunque aún nos estamos conociendo creo que podemos estar bien.

Estaremos bien

Si me quedo contigo es porque tienes algo que me revuelve la vida, porque pienso en ti casi todo el tiempo, sonrió al recordarte y me siento orgullosa al hablar de ti a la gente.

¿Qué foto es la que enseñas cuando hablas de mí?

Porque la tuya la tengo elegida, guardada y preparada para sacarla a la luz y decir:

Nadie más que él, simplemente él

Creo que el amor es de las cosas más bonitas del mundo cuando es sincero, y yo te amo, así, sin anestesia, aunque duela.

…Y sabemos que hoy duele…

No somos perfectos, no quiero una relación perfecta quiero una relación real que rompa los esquemas y que no le importe a la gente, solo a nosotros.

Demostrarnos en los peores momentos que nos tenemos y disfrutarnos en los mejores.

Me quedo contigo y con tus penas, con las metas que te hacen diferente… y no me preguntes por qué, porque cuando quieres y amas a alguien no sabes muy bien explicar el por qué lo haces.

¿Por qué me hace feliz?

¿Me trata bien?

¿Me quiere?

¿Me apoya?

Es un cumulo de sensaciones que nos alteran el cuerpo y desde entonces, como digo siempre, no volvemos a ser los mismos.

Sé qué hay un antes y un después de ti… porque llegaste a devolverme la vida

Y yo, si decidí quedarme contigo y tú conmigo es para cambiarnos la vida para bien.

No somos medias mitades que se juntan para ser una, somos nosotros, enteros y felices que de la mano somos mejores.

Que cuando nos pregunten por nosotros enseñemos la peor de nuestras fotografías y aun así sonriamos.

No sé si siempre estaré o tú estarás pero el tiempo que esté te aseguro que te agarraré fuerte de la mano durante las pesadillas.

No quiero ser hogar, quiero quedarme contigo y que te quedes conmigo, tan a gusto como en una cama… con quien podamos coger y llorar y no nos de miedo hacerlo.

Y de repente tengo una ganas gigantes de correr a tus brazos y decirte que extraño, que te amo, que esté mal sueño pasará y cuando abras los ojos yo estaré para ti, porque los daños sanan mejor en compañía que solos, lo sé por experiencia

Por qué eso hacen las parejas ¿no?

Dime… ¿Qué harías si me ves afuera de tu casa?

Yo te juro protegerte hasta que me quede sin aliento…

eres la segunda persona que más amo en esta vida… ¡¿de verdad lo dejarás todo?!…

325 cartas abandonadas

Los días siguen corriendo, son despiadados, no paran por más que duela, y yo, he escrito 325 cartas hasta hoy, que nadie leerá porque el destinatario decidió partir…

Todos dicen que va a pasar, que el dolor es pasajero, nada dura para siempre, pero es que el maldito mes tiene como una maldición, cada año en este mismo mes, él me decía que se tenía que ir, en este mes por casualidad alguien que amo termina partiendo, pero él… fue diferente.

El vértigo es constante, y el dolor no me deja, pronto se cumplirá el primer año, de su partida, de mi sin el, de no hablarnos, de no sentirlo…

El primer año… y con el dolor del primer día

Maldito tiempo… que no se detiene para darme un respiro, aún quiero salir corriendo y gritar, que todo se detenga porque no puedo respirar, porque no sé qué hacer…

Porque me hace falta…

Poema de la despedida por José Ángel Buesa

Algo que yo no escribir pero duele como si lo hubiera echo.

Mata un poco como si le hubiera contado lo qué pasa, lo qué pasó, lo que quema, lo que pienso…

¿será que el paso por algo igual?

O simplemente es la coincidencia de echo de algo que vende algo que es fácil de sentirse identificado, aún cuando no se tienen nada..

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste… No sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho… no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti

Directo a tus brazos

Hoy más que nunca quiero huir

Quiero correr hasta que las piernas no me den más, y al final, a mi final encontrar tus brazos, refugiarme en ellos nuevamente mientras me dices que todo está bien, que no tengo que tener miedo porque soy una niña grande, que a escondidas vuelvas a matar esos mounstros que están en el ropero.

…Quiero no recordarte como el mounstro detrás de la puerta…

Quiero gritarte y decirte que ganaste que los monstruos humanos son los peores, como tú y que yo me enamoro siempre de cada uno de ellos

Quiero abrazarte y que me digas que que viene en mi futuro, que me beses la frente y me digas que al final de la carrera estaré bien.

Hoy más que nunca quiero huir, como aquella primavera donde el mar decía que estaba completa

Quiero regresar…

Un día abres los ojos y te das cuenta que es demasiado tarde para asomarte por la ventana y poder respirar profunda-mente, mientras lo miras a los ojos, borracha, prometes que lo vas a amar para siempre.

Sin avisar ya no es de noche y las estrellas ya no están. Así como si nada ya no puedes volar, ya no puedes gritar… y ni tienes ganas.

Todo el tiempo pasado, fue mejor y tú ni lo sabías.

Así como si todo fuera en vano las sonrisas son recuerdos, las manos están gastadas, las ganas agotadas y los ojos secos.

Así, sin más, ya no hay nada.

Quiero caminar por un túnel de regreso a los días en los que no sabía todo lo que el sol valía, quiero regresar a los pasos que llevaban a la nada, a la lluvia en mi pelo, a todas las mañanas que no terminaban y a los errores que acababan en alguna cama nueva.

Quiero regresar a la llamarada de conflictos que te hacen reir mientras te arrancas la cara de tanto llanto. Detenerme en medio del torbellino y saber que estoy ahí, sintiendo todo lo que nunca más he de vivir…

Quiero regresar el tiempo,ha antes de dejarte herirme así